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jueves, 14 de marzo de 2013

Día de Santa Luisa de Marillac (15 de marzo)



El día 15 de marzo, a las 20 h., en el Templo Parroquial, celebraremos en la eucaristía el día de Santa Luisa de Marillac.


«Contra viento y marea, conserven su identidad», decía Juan Pablo II a las Hijas de la Caridad en la Asamblea General de 1985.

Durante toda su vida, Luisa de Marillac tuvo también que enfrentarse con vientos y mareas, tempestades y huracanes. Con el ancla firmemente hundida en la Fe, orientó la proa hacia Cristo, Hijo de Dios e Hijo de María, hacia Cristo que ha querido hacerse presente en los miembros más pobres de su Cuerpo Místico.

Luisa de Marillac alimentó toda su vida un gran deseo: el de ser fiel al designio de Dios sobre ella. Pero, ¿cómo llegar a realizar ese proyecto de Dios, cómo ser fiel a su voluntad, si numerosos obstáculos le cerraban el camino y amenazaban con hundir su frágil embarcación? En octubre de 1655, escribía al Señor Vicente:

«… Tengo gran necesidad de aprender a prepararme a ello (a salir de este mundo), y es lo que espero de su caridad para no naufragar antes de llegar a puerto, meta de mi navegación…».

Las cartas y meditaciones de Santa Luisa de Marillac nos permiten descubrir su dinerario, verla avanzar entre sombras y luces, alegrías y penas, hacia el Señor. En sus escritos, Luisa de Marillac se revela como una mujer en la que han dejado profunda huella sus orígenes (nacimiento, ambiente social); una mujer afectada por los acontecimientos políticos y religiosos de su época; una mujer llena de vitalidad, a la que le gusta reír, que vibra intensamente ante cada situación que se le presenta. Luisa de Marillac se nos muestra también como una teóloga y una mística: ha pasado por la experiencia de Dios y de El ha recibido el amor y respeto hacia todo hombre.

«… mi espíritu ha recordado el pensamiento que había tenido de que el designio de la Santísima Trinidad era que el Verbo se encarnase ya desde la creación del hombre, para hacerle llegar a la excelencia del ser que Dios quería darle por la unión eterna que quería tuviese con El…», escribe en una de sus meditaciones.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Conociendo a Santa Luisa


«Contra viento y marea, conserven su identidad», decía Juan Pablo II a las Hijas de la Caridad en la Asamblea General de 1985.
 
Durante toda su vida, Luisa de Marillac tuvo también que enfrentarse con vientos y mareas, tempestades y huracanes. Con el ancla firmemente hundida en la Fe, orientó la proa hacia Cristo, Hijo de Dios e Hijo de María, hacia Cristo que ha querido hacerse presente en los miembros más pobres de su Cuerpo Místico.
 
Luisa de Marillac alimentó toda su vida un gran deseo: el de ser fiel al designio de Dios sobre ella. Pero, ¿cómo llegar a realizar ese proyecto de Dios, cómo ser fiel a su voluntad, si numerosos obstáculos le cerraban el camino y amenazaban con hundir su frágil embarcación? En octubre de 1655, escribía al Señor Vicente:
 
«… Tengo gran necesidad de aprender a prepararme a ello (a salir de este mundo), y es lo que espero de su caridad para no naufragar antes de llegar a puerto, meta de mi navegación…».
 
Las cartas y meditaciones de Santa Luisa de Marillac nos permiten descubrir su dinerario, verla avanzar entre sombras y luces, alegrías y penas, hacia el Señor. En sus escritos, Luisa de Marillac se revela como una mujer en la que han dejado profunda huella sus orígenes (nacimiento, ambiente social); una mujer afectada por los acontecimientos políticos y religiosos de su época; una mujer llena de vitalidad, a la que le gusta reír, que vibra intensamente ante cada situación que se le presenta. Luisa de Marillac se nos muestra también como una teóloga y una mística: ha pasado por la experiencia de Dios y de El ha recibido el amor y respeto hacia todo hombre.
 
«… mi espíritu ha recordado el pensamiento que había tenido de que el designio de la Santísima Trinidad era que el Verbo se encarnase ya desde la creación del hombre, para hacerle llegar a la excelencia del ser que Dios quería darle por la unión eterna que quería tuviese con El…», escribe en una de sus meditaciones.

Para conocer más sobre Santa Luisa hemos abierto un espacio en la web donde iremos ofreciendo su obra y biografía:

viernes, 23 de noviembre de 2012

Conociendo a San Vicente de Paúl





Con el objetivo de acercarnos a la figura de San Vicente de Paúl, hemos subido a nuestro sitio web un excelente trabajo que ha sido realizado en el Seminario Interno de los Misioneros Paúles de México. En el se recorre la vida de san Vicente de Paúl, siguiendo la biografía del P. Román. Se compone de un total de 63 capítulos, que iremos publicando y que hemos tomado de la web Somos Vicencianos. Nosotros subiremos sólo las presentaciones en Power Point, pero en Somos Vicencianos podréis encontrar un artículo por cada entrada. Lo podéis visitar en:
“La biografía de Vicente es muy llamativa, es contagiosa. Con este trabajo de síntesis queremos que la vida de San Vicente de Paúl sea conocida por aquellas personas que en distintos carismas desarrollan una obra caritativa. Vicente fue en su tiempo, y hoy también puede ser, paradigma, modelo para todo aquel cristiano que, desde su fe en Cristo, quiere comprometer su ser y servir a sus preferidos: los pobres. Quienes se atrevan a seguirlo hoy, su estilo, su talante, a encarnar su manera de servir a los sin nombre, sin esperanza, a los malheridos, será un cristiano asombroso. Si nos atrevemos a seguir este camino de evangelizar a los pobres en todos sus ámbitos, será un testimonio tan fuerte, que convencerá a todos los escépticos y crearán un movimiento de solidaridad, que nos hará a todos más generosos y más positivos. Así se cumplirá el deseo de Jesús: que todos seamos hermanos.
Este trabajo consta de cinco partes. El primero narra su infancia, adolescencia. El segundo, narra los años de peregrinaje, los momentos de prueba, los beneficios que se le conceden. El tercero da un bosquejo sobre el ambiente socio religioso de Francia, las luchas de consolidación: apostólica, institucional, económica, nacimiento de la Congregación de la Misión y el desarrollo su existencia. El cuarto, habla sobre algunos de los trabajos de Vicente, como son: las Reglas, Constituciones y votos, ejercicios a ordenandos, misiones en zonas de guerra, ad gentes, la consolidación y expansión de las Hijas de la Caridad, el Sr .Vicente en la corte, en el gobierno, en la política y frente al Jansenio. El quinto y último nos relata sobre el proceso de su ancianidad, sus últimas pruebas despedidas y su muerte.
Esta síntesis del libro de José María Román (Tomo I Biografía de San Vicente de Paúl) analiza todo aquello que se convierte en un ser único, las obras bajo un mismo carisma “Me ha enviado a Evangelizar a los Pobres”. Este carisma resonado, comprometido a la familia vicenciana hoy, y a todo cristiano que de alguno u otra forma ha hecho una opción preferencial por los pobres.“
Vicente de Paúl es uno de los santos que más ha sido biografiado, aproximadamente unas 1500 veces, sin embargo existen tan sólo cuatro biografías de rigor profesional, una por cada siglo que nos separa de la fecha de su nacimiento. Tales biografías son las siguientes:
  1. La vie du vénérable serviteur de Dieu vincent de Paul, instituteur et premier supérieur général de la Congrégation de la Mission, de Monseñor Luis Abelly, en 1664. Abelly fue obispo, escritor, así como íntimo y viejo amigo de Vicente de Paúl, por lo que contó con un gran acervo documental y con la experiencia que la amistad con el santo le brindó.
  2. La vie de Saint Vincent de Paul, instituteur de la Congrégation de la Mission et des Filles de la Charité, por Pedro Collet, sacerdote de la Congregación de la Misión y teólogo distinguido, escrita en 1748. Dicha obra sigue la de Abelly, pero cuenta con notas críticas y los documentos que el proceso de beatificación y canonización arrojó.
  3. Saint Vincent de Paul. Sa vie, son temps, ses oeuvres, son influence, del canónigo de Poitiers Ulises Maynard, redactada en 1860 por mandato del superior general de la Congregación de la Misión, P. Juan Bautista Étienne, quien puso a disposición del autor los archivos de San Lázaro.
  4. Le grand saint du grand siècle. Monsieur Vincent, de Pedro Coste, sacerdote de la Misión, escrita en 1932. El padre Coste era archivero y seretario general de la Congregación de la Misión y contaba en su haber con la obra completa de Vicente de Paúl, por lo que conocía muy bien la espiritualidad del santo.
Por su parte, las biografías españolas suelen ser casi en su mayoría traducciones o adaptaciones de obras francesas. No obstante, cabe destacar dos:
  1. Vida del venerable siervo de Dios Vicente de Paúl, de Fr. Juan del Santísimo Sacramento, escrita en 1701. Tal obra es una traducción al castellano de una obra italiana, la del oratoriano Domenico Acami (Roma 1677), que, a su vez, era la traducción de un compendio francés de la biografía de Abelly.
  2. San Vicente de Paúl. Biografía y selección de escritos, cuyos autores son los PP. José Herrera y Veremundo Pardo. Está obra data de 1950.
Finalmente, puede ofrecerse un esquema general, a modo de cuadro sintético, sobre la vida deVicente de Paúl:
  1. Infancia y adolescencia (1581-1600). Edad sin actuación histórica.
  2. Juventud (1601-1617). Edad de aprendizaje e información, de su proyecto vital a través de un proceso de conversión.
  3. Primera madurez (1618-1633). Edad de gestación, en la que va creando los instrumentos que harán posible el programa que considera como obra de su vida, en la lucha con las fuerzas que se oponen a él desde su instalación en los centros de poder.
  4. Segunda madurez (1634-1653). Edad de predominio o gestión, en las que realizará las grandes obras que señalarán su paso por la historia de la Iglesia y del mundo.
  5. Ancianidad (1653-1660). Vicente, al margen ya – y por encima- de las luchas cotidianas, se afana por legar a las generaciones siguientes los frutos de su experiencia vital e histórica.