sábado, 30 de noviembre de 2013

11. ¿Publicó Pío XII alguna encíclica social?



El pontificado de Pío XII es muy extenso; va de 1939 a 1958. Es un tiempo de tensiones, de guerra y de gran efervescencia eclesial. Fue elegido Papa seis meses antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Este hecho, con sus incalculables consecuencias, es, sin duda, el factor determinante de todo su pontificado, que se desarrolla en medio de un avance espectacular del fascismo y del comunismo.

Terminada la gran guerra, se abre un proceso de reconstrucción de Europa, en el que siguen muy vivas las tensiones y confrontaciones. Comienza una fase caracterizada por la contraposición de bloques ideológicamente contrapuestos y políticamente enfrentados, que desencadena el afán expansionista y una acelerada carrera armamentista. Es el tiempo de la llamada «guerra fría».

Guerra mundial y guerra fría marcan el pontificado de este gran Papa y explican que en su magisterio social adquieran mayor relevancia las cuestiones políticas que las económicas. Su verdadera preocupación es la paz. Incluso el orden económico se entiende como presupuesto que la sirve y hace posible.

En la construcción de un orden más justo, Pío XII no elude pronunciarse sobre algunas cuestiones económicas, como las nacionalizaciones, el sindicalismo, o la cogestión. Lo hace, de manera especial, en el radiomensaje pronunciado con ocasión de la celebración del cincuenta aniversario de la encíclica Rerum novarum. No escribe, pues, ninguna encíclica social; pero este mensaje pontificio (1-6-1941) ha pasado a formar parte del cuerpo doctrinal del pensamiento social de los Papas.

Se refiere solo a algunos puntos concretos de la doctrina de León XIII, que Pío XII se propone desarrollar con mayor detenimiento, teniendo en cuenta el momento presente. Todas estas cuestiones las articula en torno a tres centros de referencia: el uso de los bienes materiales, el trabajo y la familia.

El lugar central de este documento lo ocupa la doctrina sobre el uso de los bienes materiales. Pío XII quiere clarificar una cuestión a veces desfigurada por los mismos comentaristas de la doctrina social de la Iglesia, debido quizá al contexto polémico en que se formuló. Si Pío XI insistió en el carácter social de la propiedad, saliendo al paso de algunos enfoques excesivamente individualistas, ahora Pío XII sitúa ya la propiedad privada en un contexto más adecuado para explicar mejor su significado social y moral. Reconoce el Papa que la propiedad privada pertenece al orden natural, pero de forma subordinada. No puede, por tanto, constituir un obstáculo para «el derecho primero y fundamental» de que todos puedan usar de los bienes. Este es el verdadero derecho originario sobre el uso de los bienes materiales.

En relación a las dos encíclicas anteriores, hay que destacar el avance de este documento de Pío XII: afirma de forma inequívoca la prioridad absoluta del destino común de todos los bienes creados. En este sentido se enriende la importancia que el radiomensaje concede a la distribución equitativa de la riqueza producida, de forma que llegue a todos. Junto al uso de los bienes, sitúa el Papa el trabajo, destacando también su función personal y social, su doble dimensión de deber y derecho, y clarificando la intervención del Estado en este campo.

Fuente: E. Alburquerque Frutos, Doctrina Social de la Iglesia: 25 preguntas, CCS, Madrid 2011.

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